Un joven de 20 años murió en Ituzaingó en un caso de gatillo fácil: un policía de la Ciudad le disparó al creer que iba a asaltarlo mientras circulaba en moto junto a un amigo. Horas antes, en Córdoba, un vecino que había llamado al 911 por la presencia de supuestos ladrones mató de un disparo a un agente que había llegado a asistirlo, al confundirlo con un delincuente. Ambos casos son investigados como homicidio y ocurrieron en contextos atravesados por la sospecha de un robo. Leer más
